LAS
TICS Y SU EFECTO SOBRE LA FAMILIA
¿Se
ven afectadas las relaciones familiares debido al uso de las TICs?
Unido al proceso de globalización, viene un
proceso de evolución tecnológica que
afecta la gran mayoría de las esferas humanas: los entornos sociales,
culturales, económicos y por supuesto familiares. “El ingreso de las TICs en
las familias ha provocado diversos cambios en las pautas de interacción de sus
miembros. Su presencia ha tenido la cualidad de ser incesante e hiperpresente,
lo cual trae consigo nuevos fenómenos psicológicos y relacionales, que genera
cambios en los roles familiares, estructuras jerárquicas, espacios de
comunicación, procesos de identificación y socialización, etc. (Torres, E.
& Rodrigo, M. 1998).”
La presencia y el uso de la TICs (en algunos
casos) han generado un distanciamiento evidente en las familias por diversas
razones ya sea trabajo, estudio, o falta de interés; el excesivo tiempo
dedicado al uso de las tecnologías (redes sociales, youtube, etc.), y las pocas
restricciones en cuanto al uso y descarga de contenidos del internet o al uso
de ciertos canales, generan a la larga peligros como ciberacoso, estafas,
ciberbullying, pornografía, violencia o
hasta el mismo abandono de las responsabilidades escolares o laborales.
La
familia es esencial en el desarrollo del hombre, ya que genera en él una función humanizadora y
socializadora que le permite encontrarse con su ser emocional, cognitivo y
social, permitiéndole transformarse en un ser que se desenvuelva sanamente con
sus semejantes evitando así los psicópatas o suiciadas. Al
dejar de lado la relación con la familia, se corre el riesgo de formar personas
sin valores, personas sin el menor aprecio y respeto por la vida, personas
capaces de amenazar y hasta acabar con la vida de otro sin el menor escrúpulo o
remordimiento, siendo esto causa del abandono y del exceso de confianza por
parte de los padres, ejemplo de ello los jóvenes que arreglan encuentros
utilizando las redes sociales para agredirse físicamente unos a otros sin ninguna razón válida, y esto se debe a la
falta de supervisión por parte de los padres, quienes entregados a sus labores
olvidan que sus hijos requieren atención y vigilancia moderada para no
interferir en el libre desarrollo de la personalidad, por eso nada se compara a un momento en
familia, a una cena sin celulares sonando, a un verdadero espacio de reflexión y
de amor sin notificaciones de Facebook o twitter, esto a la larga hará que esta
sociedad cambie para bien y que al fin se consiga la tan anhelada paz que
buscamos infructuosamente hace ya varios lustros.